El consumo repetitivo de pornografía ocasiona que el cerebro literalmente se reprograme. Activa el cerebro para que bombee sustancias químicas y para que forme nuevas vías nerviosas, llevando a cambios profundos y duraderos en el cerebro.

Créalo o no, los estudios demuestran que aquellos que consumen pornografía más frecuentemente, tienen cerebros que están menos conectados, menos activos e incluso más pequeños en algunas zonas. [1]

Para ser justos, los estudios únicamente demuestran que existe una correlación entre el consumo de pornografía y cerebros más pequeños y menos activos, pero plantean la pregunta siguiente: ¿puede la pornografía literalmente cambiar su cerebro?

Los científicos solían creer que una vez pasada la infancia, el cerebro perdía su capacidad para crecer. [2] Pensaban que nada, a excepción de enfermedades o lesiones, podía alterar físicamente un cerebro adulto. Ahora sabemos que el cerebro sigue cambiando constantemente a lo largo de la vida, [3] reprogramándose y estableciendo nuevas conexiones nerviosas, y que esto es especialmente cierto en nuestra juventud. [4]

Vea usted, el cerebro está formado por unos 100 mil millones de nervios especiales llamados neuronas, [5] que llevan señales eléctricas de un lado a otro entre las partes del cerebro y afuera de él, hacia el resto del cuerpo. Imagine que está aprendiendo a tocar un acorde en la guitarra: el cerebro envía una señal a la mano diciéndole qué hacer. A medida que esa señal vuela de neurona en neurona, aquellas células nerviosas activadas empiezan a formar conexiones porque «las neuronas que disparan juntas, permanecen juntas». Aquellas neuronas recién conectadas entre sí forman lo que se llama una «vía neural».

Imagine que una vía neural es como un sendero en el bosque. Cada vez que alguien utiliza el sendero, se vuelve más amplio y permanente. De manera similar, cada vez que un mensaje viaja a través de una vía neural, la vía se fortalece. [7] Con suficientes repeticiones, su vía neural se fortalecerá tanto, que muy pronto estará tocando el acorde sin siquiera pensarlo. Ese proceso de construcción de vías neurales mejores y más rápidas es la manera cómo aprendemos nuevas habilidades, ya sea memorizar fórmulas matemáticas o conducir un automóvil. La práctica hace al maestro.

Pero hay un detalle. El cerebro es un órgano muy hambriento. Puede pesar únicamente un 2% de su peso corporal, pero consume el 20% de su energía y oxígeno, [8] así que los recursos son escasos allá arriba en la cabeza. Hay una competencia muy fuerte entre las vías cerebrales, y aquellas que no se utilizan lo suficiente probablemente serán reemplazadas. [9] O se usa o se pierde, como dicen. Sólo los fuertes sobreviven.

Ahí es donde entra la pornografía.

La pornografía resulta ser estupenda en la formación de vías cerebrales nuevas y duraderas. La pornografía es una competidora tan feroz, que prácticamente ninguna otra actividad puede competir con ella, incluyendo el sexo real con una pareja verdadera. [10] Así es, ¡la pornografía efectivamente puede dominar la capacidad natural del cerebro para tener sexo real! ¿Por qué? Como lo explica el Dr. Norman Doidge, investigador de la Universidad de Columbia, la pornografía crea las condiciones y activa la liberación de las sustancias químicas adecuadas para efectuar cambios duraderos en el cerebro. [11]

Condiciones

Las condiciones ideales para la formación de vías neurales fuertes se dan cuando usted se encuentra en los que los científicos le llaman «flujo». Un flujo es «un estado de atención concentrada profundamente satisfactorio». [12] Cuando se está en flujo, uno está tan sumergido en lo que está haciendo que ninguna otra cosa parece importar. [13] Usted probablemente ya habrá experimentado esto antes, jugando a un juego o sosteniendo una conversación con amigos o leyendo un buen libro. Estaba tan concentrado en lo que estaba haciendo que perdió la noción del tiempo y todo a su alrededor desapareció. Usted quería que eso continuara para siempre. Eso es el flujo.

Cuando se está en flujo, es como si se tuvieran capacidades sobrehumanas. Los atletas lo llaman «estar en la zona», cuando parece que uno todo lo hace bien. Su concentración es intensa. Su memoria es fenomenal. Años más tarde, usted todavía es capaz de recordar las palabras exactas de la conversación o los detalles de lo que leyó.

Ahora imagine a alguien sentado frente a la computadora a las 3:00 de la mañana, viendo pornografía. Esa persona está tan absorbida en su trance pornográfico que nada más puede competir por la atención del consumidor, ni siquiera el sueño. Esta persona está en la condición ideal para la formación de vías neurales, y eso es lo que están haciendo. Haciendo clic de página en página en busca de la imagen perfecta, sin percatarse que cada imagen vista está reforzando las vías que el consumidor está forjando en su cerebro. Para entonces, esas imágenes están grabadas tan profundamente en su mente que las recordará por mucho tiempo, probablemente por el resto de su vida.

Sustancias Químicas

Al igual que otras sustancias y conductas adictivas, la pornografía activa la parte del cerebro llamada centro de recompensas, [14] desencadenando la liberación de un coctel de sustancias químicas que le dan una excitación temporal. [15] (Ver Como afecta la pornografía al cerebro como una droga.) Una de las sustancias químicas en ese coctel es una proteína llamada DeltaFosB. [16]

¿Recuerda cuando dijimos que la construcción de vías neurales es como hacer un sendero en el bosque? Bueno, DeltaFosB es como una tropa de montañeros armados de picos y palas, trabajando como castores preparando el sendero. Con DeltaFosB flotando alrededor, el cerebro está a punto de realizar conexiones mentales entre la pornografía que está siendo consumida por las personas y el placer que sienten al consumirla. [17] Básicamente, la DeltaFosB está diciendo: «esto se siente bien. Asegurémonos de recordarlo para que lo podamos hacer otra vez».

DeltaFosB es importante para el aprendizaje de cualquier tipo de nuevas habilidades, pero también puede dar lugar a conductas adictivas/compulsivas, [18] especialmente en los adolescentes. [19] DeltaFosB es conocida como «el interruptor molecular de la adicción», [20] porque si se acumula en suficiente cantidad en el cerebro, activa genes que crean ansias de largo plazo, conduciendo al consumidor a volver por más. [21] Y una vez que ha sido liberada, DeltaFosB permanece en el cerebro durante semanas o meses, por lo cual los consumidores de pornografía pueden sentir deseos muy fuertes de ver pornografía mucho tiempo después de haber dejado el hábito. [22]

La buena noticia es, que la neuroplasticidad funciona en ambas direcciones. Si las vías de pornografía no son reforzadas, desaparecerán eventualmente, así que el mismo mecanismo cerebral que establece vías para la pornografía también puede reemplazarlas con algo distinto. [23] Si ha llegado el momento de que usted o alguien a quien usted ama inicie ese proceso de curación, aprenda más acerca de cómo obtener ayuda.

Citations
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