Advertencia: Muchos Lectores Pueden Encontrar El Material En Este Articulo Gráfico Y Perturbador.
En lo que tiene que ver con la esclavitud, la sociedad generalmente acepta que es inhumana y degradante, y la mayoría de las personas se sorprenden de que haya habido épocas en la historia en que la esclavitud fuera aceptada como algo normal y aceptable. De alguna manera, muchas personas todavía aceptan una forma de esclavitud moderna: el tráfico sexual humano. Y aunque mucha gente dice oponerse al tráfico sexual humano, lo que muchos no saben es que la demanda del tráfico sexual es fomentada por la pornografía y la industria porno.

Aunque nadie conoce sus verdaderos orígenes, la Carta de Willie Lynch se declara con más de 300 años de antigüedad. [1] Según la historia, los colonizadores de Virginia en 1712, incapaces de controlar a sus esclavos, contactaron a un propietario de esclavos llamado Willie Lynch para pedir su ayudar. “Su invitación me llegó en mi modesta plantación en las Antillas,” el respondió, “donde he experimentado con algunos de los métodos más nuevos, y aún los más antiguos, para el control de esclavos”. La carta es esencialmente un manual de instrucciones de esclavitud: cómo “quebrantar” a los esclavos, cómo organizarlos, lavarles el cerebro y ponerlos unos contra otros para que sean más fáciles de sujetar.

A pesar de las dudas sobre su autenticidad, [2] la carta se ha integrado en casi todo, desde los guiones de Hollywood hasta los discursos políticos, y desde las listas de lectura de la universidad hasta los álbumes de Hip-Hop. Es como si la carta tomara toda la objetivación, deshumanización, e inhumanidad en la visión del mundo de la esclavitud y las resumiera en unas cuantas páginas. “Usaremos el mismo principio básico que usamos para quebrantar un caballo”, explica la carta. “Lo que hacemos con los caballos es que los quebrantamos para convertirlos de una forma de vida a otra; es decir, los reducimos de su estado natural en la naturaleza.”

Sea o no la carta real, parece digno de mención que cuando Corey Davis, un proxeneta de Nueva York, fue arrestado por investigadores federales en diciembre de 2006, una copia de The Willie Lynch Letter estaba en su Mercedes. Otros títulos en la lista de lectura del Sr. Davis incluían “Las 48 leyes del poder» y “¿Quien dijo que la prostitución no era fácil?

Los libros no fueron lo único incautado. Investigadores también tomaron su reloj de $91,000, las botas de Timberland que usaba para pisotear a las chicas cuando no querían obedecer (los proxenetas lo llaman “timming”), y por supuesto, la camiseta que Davis usaba cuando fue arrestado. Decía, “Los golpes continuarán.” [3]

¿Por qué un proxeneta moderno de Nueva York estaría leyendo un conjunto de instrucciones de 300 años de antigüedad sobre cómo quebrantar a un esclavo? Teniendo en cuenta el grado de intimidación, coerción, lavado de cerebro y violencia que acompaña al tráfico sexual en la actualidad, tiene mucho sentido.

¿Qué tan grave es el problema del tráfico sexual de hoy en día?

Los activistas del tráfico sexual ocasionalmente tienen que defender su uso de la palabra “esclavitud”. [4] Algunas personas no creen que los problemas de tráfico sexual que tenemos hoy aumenten a un nivel que amerite una palabra tan cargada de emoción. Otros sienten que la palabra de alguna manera idealiza el problema. De hecho, créalo o no, discutir sobre la palabra “esclavo” es solo una pequeña parte del debate más amplio sobre el tráfico sexual, especialmente en los Estados Unidos. Algunas personas cuestionan si el problema es realmente tan malo, o tan grande, o tan extendido, como lo hacen los informes. [5] Otros cuestionan los motivos de los abolicionistas y activistas de derechos humanos en el frente de la batalla. [6]

Aquí, en Fight the New Drug, sabemos que el tráfico sexual es un gran problema global y que esta forma moderna de esclavitud está inherente e inseparablemente ligada al problema de la pornografía. Por ser una operación clandestina, es difícil saber de números, pero los números que reflejen lo que realmente está sucediendo alrededor del mundo deben ser más grandes de los que se han reportado. ¿Y no cree que una sola persona traficada es una demás?

Nuestra meta es proporcionar los hechos, así que considérenos su fuente única para informarse sobre lo básico del tráfico sexual y su relación con la pornografía. Entonces tendrá la información necesaria para llegar a su propia conclusión y contribuir a la conversación sobre cómo la pornografía fomenta el tráfico sexual.

¿Qué es el tráfico sexual?

Las definiciones legales con técnicas, pero el tráfico sexual es un tipo de tráfico humano, y el tráfico humano es precisamente lo que parece: el tráfico de humanos. Si el “tráfico” es la compra y venta de cosas, o la transportación de cosas para que se puedan utilizar para lucrar, entonces el “tráfico humano” significa la compra o venta de humanos, o la transportación de humanos para que se puedan utilizar para lucrar. Es la forma más pura de objetivación: la mercantilización literal de una persona.

Aunque no se haya dado cuenta, es muy probable que, en algún momento de su vida, haya comido fruta cosechada por un esclavo, usado una camisa o un dispositivo fabricado por un esclavo o entrado en un edificio construido por un esclavo. Se estima que hay entre 21 y 32 millones de esclavos por todo el mundo. [7] La gran mayoría viene de poblaciones vulnerables como los inmigrantes, refugiados, pobres y niños. Pueden ser llevados por la fuerza o atraídos por promesas de buenos empleos, para luego encontrarse desamparados, en un lugar extranjero, sin dónde acudir. A menudo les deben dinero a las personas, los traficantes, que los compraron. Los traficantes los chantajean con la deuda, confiscan sus papeles de inmigración, los amenazan con acciones legales o deportación, los amenazan a ellos o sus familias con violencia, y hasta les infligen violencia si las víctimas no se someten. Los traficantes con frecuencia son los únicos en el área que hablan el idioma de las víctimas, las cuales se encuentran en un país extranjero, apartado de su hogar y del amparo. Trabajando bajo estas circunstancias, se estima que ganan alrededor de $150 billones cada año para sus abusadores en todo tipo de industrias y ambientes, desde fábricas y fincas a hoteles y prostíbulos, incluso en los Estados Unidos. [8]

De los millones de víctimas del tráfico humano global, un poco menos de un cuarto, alrededor del 22 por ciento, son traficadas para actos sexuales. (Este 22 por ciento gana la enorme cantidad del 66 por ciento de los ingresos del tráfico global. [9]) De esto se trata el tráfico sexual: el 22 por ciento aproximadamente del tráfico humano en el que las víctimas son explotadas por fines sexuales.

Ahora, antes de proceder, sabemos lo que ha de estar pensando. Esta es la parte cuando la mayoría de las personas comienzan a visualizar la versión Hollywood del tráfico sexual: muchachos y muchachas secuestrados o engañados en algún país del tercer mundo o de Europa del Este, encadenados y forzados a participar en la producción de pornografía para el mercado negro, o a trabajar como prostitutos en algún salón de masajes, motel sórdido u otro prostíbulo improvisado—o muchachos y muchachas del mismo origen, traídos a los Estados Unidos ilegalmente y abusado de forma similar.

Y estas historias existen. No solo son reales, sino que están más cerca de lo que se imagina. Lea la descripción en el New York Times de una redada policial de una casita tranquila en un suburbio de clase media en New Jersey:

Tras recibir una pista, la policía de Plainfield allanó una casa en febrero de 2002, esperando encontrar extranjeros ilegales operando un prostíbulo clandestino. Lo que encontraron fueron cuatro muchachas de entre 14 y 17 años de edad. Todas eran ciudadanas mexicanas indocumentadas. Pero no eran prostitutas; eran esclavas sexuales. La distinción en importante: estas jóvenes no estaban trabajando por dinero ni por un cheque. Eran cautivas de los traficantes y cuidadores quienes les controlaban cada movimiento. La policía había encontrado el equivalente en tierra de un miserable barco de esclavos del siglo 19, con baños rancios sin puertas, colchones pútridos y una reserva de penicilina, pastillas de la “mañana después” y misoprostol, un medicamento anti-úlcera que puede inducir un aborto. Las jóvenes estaban pálidas, exhaustas y malnutridas. [10]

Estos son los tipos de situaciones que la mayoría de la gente se imagina al oír la frase “tráfico sexual humano”. Y se ve por qué los cineastas son atraídos por esta versión. Es visceralmente perturbador. La mayoría de la gente se escandalizaría al escuchar que tal escena es posible en el mero corazón de un suburbio americano moderno.

Pero sabe que: si esta versión Hollywood es la única que conoce del tráfico sexual, entonces solo está viendo una parte de un panorama mucho más compleja. Muchas representaciones de Hollywood, e incluso muchos de los ejemplos del tráfico sexual en este artículo, son de situaciones en las que las víctimas fueron mujeres y niñas, pero es importante notar que hombres y niños también son víctimas del tráfico sexual humano y forman parte de este panorama más grande y compleja. Y para entender este panorama, hay que entender el TVPA.

¿Qué es el TVPA y por qué es importante?

En el año 2000, como respuesta a reportes del tráfico humano internacional, una de las coaliciones bipartidistas más amplias de la historia se formó para ratificar el Acta de Protección de Víctimas del Tráfico, o TVPA. [11] La legislación histórica identificó “formas severas” del tráfico humano, impuso sanciones penales duras a los perpetradores y proporcionó sistemas de apoyo para las víctimas. [12]

El TVPA define el tráfico sexual como una situación en la que “un acto sexual comercial se induce por fuerza, fraude o coerción, o en la que la persona compelida a realizar tal acto no ha llegado a los 18 años de edad”. [13] Se diseño como respuesta ante el tráfico sexual internacional como en el caso de New Jersey que se acaba de describir, pero tuvo un resultado interesante. Acabó por traer a la luz toda forma de tráfico sexual en los Estados Unidos. Un artículo describió el efecto de la siguiente manera:

Un resultado positivo del T.V.P.A. fue que trajo a la luz el tráfico sexual doméstico—proxenetismo—que sigue los mismos modelos y patrones de sus equivalentes internacionales. “La lógica era: si te conmueve una joven en Camboya, ¿no debes sentir lo mismo por la joven traficada de Iowa?” [14]

¿Se acuerda de Corey Davis? ¿El proxeneta con el manual de esclavitud en su Mercedes? Sus víctimas no eran traídas ilegalmente de otros países. No eran mantenidas en la servidumbre por situaciones complicadas de inmigración o vigiladas por guardias armados. Eran ciudadanos americanos. Durante varios períodos de su tormento, estaban físicamente libres de hacer como quisieran. Davis los mantenía en la servidumbre mediante una combinación de fraude, violencia física e intimidación psicológica hasta el punto en que sentían que no tenían otra opción más que obedecer. [15] Otro proxeneta que fue enjuiciado bajo el TVPA tenía una variedad de víctimas desde una joven de 12 años que se había fugado hasta una estudiante universitaria con una beca de atletismo. [16] Al identificar las prácticas que constituyen al tráfico humano, el TVPA llamó la atención a todas las instancias del tráfico, a pesar del origen de las víctimas.

Pero eso no es todo. Lea de nuevo la definición del tráfico sexual del TVPA: “un acto sexual comercial inducido por fuerza, fraude o coerción”. Esa última palabra, coerción, es importante. Significa que un acto sexual comercial puede constituir tráfico sexual, aunque no se haya acosado a nadie físicamente, aunque nadie haya sido engañado o defraudado. Lo único que se requiere es la coerción. En el momento que una víctima es coaccionada o intimidada para que realice un acto sexual comercial contra su voluntad, ha ocurrido tráfico sexual.

Como ya se mencionó, este aspecto del TVPA arrojó una nueva luz sobre todas las formas pequeñas de proxenetismo y explotación que tal vez de otra manera hubieran pasado por debajo del radar. Una persona fuerza a su cónyuge a prostituirse. Tráfico. Un novio o una novia presiona a su pareja a que se quite la ropa frente a una webcam en vivo, y luego le amenaza con mostrárselo a sus familiares y amigos si no lo vuelve a hacer. Tráfico. Al presentarse en el estudio, un actor porno descubre que la escena es mucho más degradante que lo que se le había dicho, y su agente le convence a hacerlo amenazándole con cancelar sus demás trabajos. De nuevo: tráfico.

Y allí es donde comienzan las conexiones con la pornografía.

¿Cómo está conectado el tráfico sexual con la pornografía?

Estaba en California y tenía que hacer una escena de felación. […] Llego, y él dice, “Bueno, es una felación forzada”. Y yo digo, “¿Qué?” Un solo hombre, una sola camarita sobre un trípode. […] Tenía miedo. Estaba aterrada. No sabía qué hacer. No sabía si lo podía decir que no. O como ya habíamos grabado 15 minutos, si podía irme así nada más. ¿Y luego? Fue entonces cuando entendí como se sienten las víctimas de la violación. Pues, se sienten mal consigo mismos. [17]

Hay muchas conexiones, grandes y pequeñas, entre la pornografía y el tráfico sexual. Hay conexiones incidentales, como el hecho de que se ha demostrado que la exposición a la pornografía hace que los espectadores sean menos compasivos hacia las víctimas de violencia y explotación sexuales.[18] (Vea Como puede el consumo de pornografia llevar a la violencia.) Hay muchas conexiones, grandes y pequeñas, entre la pornografía y el tráfico sexual. Hay conexiones incidentales, como el hecho de que se ha demostrado que la exposición a la pornografía hace que los espectadores sean menos compasivos hacia las víctimas de violencia y explotación sexuales.[18] (Vea Como el consumo de pornografía puede conducir a la violencia.) Hay conexiones de “oferta y demanda”: el simple hecho de que la pornografía, en especial cuando lo que se ve y las fantasías incluyen violencia y otros fetiches, incrementa la demanda por el tráfico sexual porque más y más espectadores desean actuar sobre lo que ven. Existe la conexión del “manual de entrenamiento”: el hecho muy bien documentado de que la pornografía tiene un afecto directo sobre lo que sucede en el tráfico. Los traficantes y compradores de sexo sacan ideas de la pornografía, y luego hacen que sus víctimas la vean para mostrarles lo que se espera que hagan, y así la fantasía violenta tramada por algún director porno y sus actores se convierte en la realidad de una víctima del tráfico. [19] Y también existe la conexión del factor de riesgo: el hecho de que, además de la pobreza y el abuso de sustancias, es mucho más probable que los niños que crecen en un hogar donde se consume pornografía de forma regular sean traficados en algún momento de su vida. [20]

Pero ¿cuál es la conexión más grande y sorprendente entre la pornografía y el tráfico? Es que con frecuencia son lo mismo. Podríamos pasar horas y horas señalando estas relaciones causa-efecto simbióticas entre el tráfico y la pornografía. Esas conexiones son reales, y es importante que se lleve a cabo esa conversación. Pero no permitamos que esto nos haga la idea errónea de que la pornografía y el tráfico sexual siempre están separados. Con mucha más frecuencia de la que la gente se da cuenta, esto no es el caso.

¿De qué manera son los mismo la pornografía y el tráfico sexual?

Para empezar, casi la mitad de las víctimas del tráfico sexual dicen que fueron utilizado en la producción de pornografía mientras estaban en servidumbre. [21] La víctima no va a dar vuelta hacia la cámara y anunciar que está siendo traficada, y estas imágenes y videos aparecen en los sitios porno convencionales, donde son indistinguibles. De hecho, aunque la víctima logre expresar su angustia, sigue siendo imposible saber si es en serio, porque la pornografía basada en la violación y el abuso han llegado a ser de lo más común. Una sobreviviente, cuyo captor dormía encima de ella para que no se escapara, la vigilaba a través de un agujero cuando iba al baño y escuchaba sus llamadas telefónicas apuntándole una pistola a la cabeza, fue forzada a aparecer en un video que salió en la lista de “producciones sexuales positivas” del Sinclair Intimacy Institute. [22] “Cada vez que alguien mira esa película”, dijo ella, “me están mirando siendo violada”. (Vea Los secretos negros de la industria porno.)

Dos ejemplos más: En la edición de julio de 2007 de Taboo, una publicación de Hustler, figuraban múltiples páginas dedicadas a una joven prisionera que fue sometida a abuso sexual severo por sus captores. Le tomaron fotos y videos y los vendieron como pornografía. [23] En otro caso, un jurado de Miami sentenció a dos hombres por atraer mujeres a Florida para una audición para trabajos de modelaje, drogarlas, grabarlas siendo violadas y vender los videos como pornografía en línea y en tiendas a lo largo de los Estados Unidos. Esto duró cinco años. [24] ¿Cuántos de esos videos, durante cinco años, fueron vistos por personas que ni en sus sueños contribuirían al tráfico humano, quienes pensaban que era el trabajo voluntario de actores?

Pero “voluntad” es una palabra resbalosa en el mundo de la pornografía. Y de todas las formas en que la pornografía y el tráfico sexual coinciden, el secreto más negro y sorprendente de todos quizás sea este: incluso en la producción de la pornografía convencional, el tráfico sexual ocurre con regularidad. Recuerde, no requiere secuestro ni violencia. Lo único que requiere es coerción:

“Fui amenazada con que, si no participaba en la escena, me iban a demandar por mucho dinero.”

“Les dije que pararan, pero no quisieron hasta que comencé a llorar y arruiné la escena.”

“Me dijo que tenía que hacerlo, y que, si no, me cobraría y perdería los demás trabajos que tenía programados, porque daría una mala imagen a su agencia.”[25]

Ninguna de estas citas es de alguien que estuviera encadenado en un cuarto. Ninguna es de víctimas que fueron sometidas a golpes u obligadas a punta de pistola en algún prostíbulo sucio. Cada uno de estos actores se fue a casa después del rodaje y recibió un cheque. Pero ¿esto suena como voluntad? ¿O suena como coerción? (Vea Los secretos negros de la industria porno.)

Este aspecto del mundo de la pornografía es tan común que ni siquiera tienes que visitar sitios web anti-pornografía o hablar con ex actores porno para oír hablar de él. Los actores porno actuales cuentan las mismas historias. Dice mucho sobre la cultura y las expectativas de la industria de la pornografía el hecho de que, con frecuencia, cuando se escuchan estas mismas quejas de personas que siguen dentro del negocio, lo expresan en términos de que fue por un agente, director o actor poco profesional. En términos legales, bajo el TVPA, esto no solo se trata de personas que no hacen su trabajo bien. Se trata de crímenes potenciales del tráfico sexual que conllevan una pena de hasta veinte años de prisión. De hecho, según la definición del tráfico humano dada por las Naciones Unidas, no importa siquiera si la víctima dijo sí o no: “el consentimiento de la persona traficada se vuelve irrelevante cuando se utiliza cualquiera de los ‘medios’ del tráfico [coerción, fraude, amenaza del uso de fuerza, etc.].” [26]

Conclusión

¿El tráfico sexual es esclavitud moderna?

Hemos visto que el término “tráfico sexual”, como asunto legal, se puede aplicar a muchos tipos de situaciones, desde las condiciones de mazmorra de un prostíbulo del mercado negro a la simple coerción e intimidación que pueden suceder en el estudio de un rodaje porno moderno. Con una gama tan amplia de ofensas, se entiende que parezca severo tacharlo todo con la palabra “esclavitud”. Hasta en los ejemplos más feos, los abusadores no son “dueños” de sus víctimas. Los gobiernos no sancionan el comportamiento. Uno podría preguntar: ¿por qué hacer la comparación?

Pero también, ¿por qué un proxeneta moderno tiene una manual de esclavitud en el asiento trasero de su auto?

La defensora de sobrevivientes, Minh Dang, hace un punto interesante. A veces tenemos la tendencia a definir el tráfico humano solo en términos legales concernientes a lo que hace el perpetrador, in lugar de lo que experimenta la víctima: “Si comparamos el tráfico humano con la esclavitud, debemos dejar en claro si nos referimos a la esclavitud como institución, como actividad económica o como la condición de la persona esclavizada.

Ella continúa, “No todo es esclavitud, y no tiene que serlo. […] Eso no quiere decir que las actividades justo a la orilla de la esclavitud no sean igual de horrendas.” [27]

Entonces, ¿qué es esclavitud y qué es meramente horrendo? ¿Durante cuánto tiempo tiene una persona que explotar el cuerpo de otro ser humano para que califique como esclavitud? ¿Una década? ¿Un año? ¿Una hora? ¿Qué tan horribles tienen que ser las experiencias de las víctimas?

Durante la época antigua de la inimaginable Trata Transatlántica de Esclavos, los comerciantes de esclavos solían esparcir baratijas y trozos de tela roja brillante por las playas del África occidental hasta las mismas rampas de sus barcos. Sus víctimas subían las rampas y caían en esclavitud, atraídos por lujos y cachivaches brillosos que jamás habían conocido. [28]

¿Cuáles son las atracciones de hoy día?

“¡Ven a Florida para comenzar tu carrera de modelaje!”

“¡Ven a América para una vida mejor!”

“¡Te voy a convertir en una estrella!”

El tráfico sexual es la experiencia de ser atraído lejos de la seguridad y a una situación en la que una persona pueda ser dominada y explotada por otro ser humano. La victimización puede durar años o minutos, pero los denominadores comunes siguen siendo los mismos.

Mucho antes de la Guerra Civil de Estado Unidos, millones de americanos ya sabían que la esclavitud es perversa. La denunciaban. Predicaban sermones en contra de ella. Publicaban libros, folletos y panfletos abolicionistas. Rescataban esclavos. Acudían al congreso. Entonces, ¿por qué persistió el problema durante décadas?

Porque mientras denunciaban, predicaban y publicaban sobre la perversidad de la esclavitud, también usaban las camisas de algodón que producía.

El tráfico sexual moderno tiene una variedad de conexiones simbióticas con la pornografía. Frecuentemente son lo mismo. Puedes odiar una cosa. Te puedes indignar por ella. Pero si continúas apoyando y participando en la industria que le da vida, ¿de qué sirve tu indignación? Tome una postura. Haga oír su voz en contra de la esclavitud moderna. Haga oír su voz en contra de la explotación sexual y detenga la demanda del tráfico sexual a través de la pornografía.

Citations
[1] Willie Lynch letter: The Making of a Slave. (n.d.). Retrieved from http://www.finalcall.com/artman/publish/Perspectives_1/Willie_Lynch_letter_The_Making_of_a_Slave.shtml
[2] Ampim, M. (2014, May 1. ) Death Of The Willie Lynch Speech. Retrieved from http://www.lb7.uscourts.gov/documents/13-28441.pdf;
Willie Lynch is Dead (1712?-2003). (n.d.). Retrieved from http://web.archive.org/web/20031003153215/http://www.africana.com/articles/daily/ht20030929lynch.asp
[3] Cowan, A. L. (1216397989). What a Pimp Reads. Retrieved from https://cityroom.blogs.nytimes.com/2008/07/18/what-a-pimp-reads/
[4] Talking about Trafficking: Should we use the words slave and slavery? | Human Trafficking Center (n.d.). Retrieved from http://humantraffickingcenter.org/talking-trafficking-using-words-slave-slavery/
[5] Human Trafficking Evokes Outrage, Little Evidence. (2007, September 23). Retrieved from http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2007/09/22/AR2007092201401.html
[6] Graham, R. (2015, March 5). How Sex Trafficking Became a Christian Cause Célèbre. Slate. Retrieved from http://www.slate.com/articles/double_x/faithbased/2015/03/christians_and_sex_trafficking_how_evangelicals_made_it_a_cause_celebre.html
[7] Facts About Modern-Day Slavery | Anka Rising. (n.d.). Retrieved from http://www.ankarising.org/slavery/facts-about-modern-day-slavery/
[8] The Facts. (2015, October 12). Retrieved from https://polarisproject.org/facts
[9] International Labour Organization. (2014). Profits And Poverty: The Economics of Forced Labour. Retrieved from http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—ed_norm/—declaration/documents/publication/wcms_243391.pdf
[10] The Girls Next Door – The New York Times. (2004, Jan 25). Retrieved from http://www.nytimes.com/2004/01/25/magazine/the-girls-next-door.html
[11] Trafficking Victims Protection Act (TVPA) of 2000, Pub. L. No. 106–386, Section 102(a), 114 Stat. 1464.
[12] Trafficking Victims Protection Act. (2009, November 29). Retrieved from https://fightslaverynow.org/why-fight-there-are-27-million-reasons/the-law-and-trafficking/trafficking-victims-protection-act/trafficking-victims-protection-act/
[13] Trafficking Victims Protection Act (TVPA) of 2000, Pub. L. No. 106–386, Section 102(a), 114 Stat. 1464.
[14] Collins, Amy. (2011). Sex Trafficking of Americans: The Girls Next Door. Vanity Fair. Retrieved from http://www.vanityfair.com/news/2011/05/sex-trafficking-201105
[15] United States Department of Justice. (2008, May 14). Leader of New York-Connecticut Sex-Trafficking Ring Pleads Guilty. Retrieved from https://www.justice.gov/archive/opa/pr/2008/March/08_crt_208.html
[16] Collins, Amy. (2011). Sex Trafficking of Americans: The Girls Next Door. Vanity Fair. Retrieved from http://www.vanityfair.com/news/2011/05/sex-trafficking-201105
[17] Hot Girls Wanted. Netflix
[18] Zillmann and Bryant, “Effects of Massive Exposure to Pornography” in Pornography and Sexual Aggression, Eds. Neil M. Malamuth and Edward Donerstein (New York: Academic Press, 1984 and J. V. P. Check and T. H. Guloien, “The Effects of Repeated Exposure to Sexually Violent Pornography, Nonviolent Dehumanizing Pornography, and Erotica,” in Pornography: Recent Research, Interpretations, and Policy Considerations, Eds. D. Zillmann and J. Bryant (Hillsdale, N.J.: Erlbaum, 1989)
[19] Dr. Karen Countryman-Roswurm, LMSW, Ph.D. Interview || Truth About Porn [Video file]. (2016, December 28). Retrieved from https://vimeo.com/190317258
[20] Countryman-Roswurm, Karen (2017). Primed for Perpetration: Porn And The Perpetuation Of Sex Trafficking. Guest blog for FTND, retrieved from http://fightthenewdrug.org/fighting-sex-trafficking-absolutely-includes-fighting-pornography/
[21] Thorn, “A Report on the Use of Technology to Recruit, Groom, And Sell Domestic Minor Sex Trafficking Victim (2015). Retrieved from https://www.wearethorn.org/wp-content/uploads/2015/02/Survivor_Survey_r5.pdf
[22] Catharine A. MacKinnon, Are Women Human? (Cambridge, MA: Harvard University Press, 2007
[23] U.S. Attorney’s Office for the Western District of Missouri, “Victim Tortured as Slave, Forced into Sex Trafficking and Forced Labor,” press release, March 30, 2011.
[24] U.S. Department of Justice, “Two Men Sentenced to Multiple Life Sentences for Enticing Women to South Florida to Engage in Commercial Sex Acts and Distributing Date Rape Pills,” press release, February 17, 2012.
[25] Hughes, D. (2010). “Sex Trafficking of Women for the Production of Pornography,” Citizens Against Trafficking.
[26] FAQs. (n.d.). Retrieved from https://www.unodc.org/unodc/en/human-trafficking/faqs.html#What_if_a_trafficked_person_consents
[27] Language Matters: Defining Human Trafficking and Slavery – End Slavery Now. (n.d.). Retrieved from http://endslaverynow.org/blog/articles/language-matters-defining-human-trafficking-and-slavery/
[28] National Humanities Center. (n.d.) Capture in West Africa, Accounts From the Narratives of Former Slaves, WPA Narratives, 1936-1938. Retrieved from http://nationalhumanitiescenter.org/pds/maai/freedom/text6/capturenarratives.pdf

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